La Nación de Buenos Aires 5 de abril de 2010

Una organización ambientalista reclamó al Gobierno que implemente "acciones públicas y privadas" que protejan a la merluza de la actividad pesquera, debido a que "el 61 por ciento de los ejemplares" que se comercializan en los puertos son "juveniles", lo que pone en riesgo la reproducción de la especie.

"Salvar a los juveniles hoy es salvar la pesca de mañana", es el lema utilizado por la Fundación Vida Silvestre Argentina (FVSA) como parte de una campaña que busca poner a salvo a la merluza de menos de 35 centímetros de tamaño.

Según un documento difundido ayer, impedir que el recurso ictícola crezca es "un mal negocio" para el país, que según cálculos de la entidad sufre pérdidas económicas cercanas a "74 millones de dólares" al año. La organización advirtió que la Argentina, en sólo 20 años, pasó de pescar 1,2 millones de toneladas de especies adultas a "sólo 200.000".

"Los juveniles están sosteniendo los que podrían ser los últimos años del negocio de la merluza", consideró el coordinador del Programa Marino de la FVSA, Guillermo Cañete.

En tal sentido, recordó que "el sistema pesquero tiene una lógica" que es "dejar crecer los peces hasta su primera reproducción antes de retirarlos del agua", una práctica que "debería ser la premisa de cualquier política pesquera sustentable y rentable".

Por eso la Fundación advirtió que "pescar juveniles" significa un "mal negocio" para la Argentina, "un riesgo para la pesca en el corto plazo y una pérdida de millones de dólares en el presente". Según datos del Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero, si se pesca merluza sin utilizar "dispositivos de selectividad, sólo sobrevive el 48 por ciento" de las especies "al cabo de un año".

La Fundación Vida Silvestre afirmó que la protección del futuro de la pesca "no parece ser la prioridad de las autoridades del Consejo Federal Pesquero (CFP)", que en 2009 "dispusieron la suspensión del uso del dispositivo de selectividad que evita la captura de juveniles".

Sin embargo, la organización ambientalista señaló que la medida oficial "continúa suspendida y estaría prorrogada hasta mayo", cuando "se cumplirían 450 días sin protección de juveniles".

Además, advirtió que en los próximos dos años el sector pesquero "podría enfrentar un colapso" pesquero "si continúa la pesca indiscriminada de merluza juvenil, y las condiciones ambientales no favorecen la reproducción de la especie".